Luego de haber practicado la observación de los indicadores mínimos con esta guía, te proponemos estos ejercicios para que practiques en la semana la técnica de acompasar.
Puedes comenzar practicando con tu gente más cercana, familia, amigos, compañeros de trabajo.
Luego puedes probar con vínculos más desafiantes, clientes, jefes, colaboradores e incluso con desconocidos.
Si tu fisionomía natural es similar a la de ellos, será más fácil. ¡El mayor desafío será con las personas más diferentes a ti! A veces, para lograr una buena comunicación hay que salir de nuestra zona de confort.
Entre más practiques, ¡más fácil te saldrá! Llegará un momento en que lo harás naturalmente.

Día 1)  Acompasar desde el lenguaje corporal.
En tu próxima conversación, pon el foco en acompasar a la persona desde el lenguaje corporal, espejando su fisionomía. Si la persona se mueve, sigue sus movimientos, con algunos segundos de retardo. No es necesario que lo imites exactamente.
Presta atención a cómo te sientes en la conversación y cómo esta evoluciona.

Día 2)  Acompasar desde la voz
En tu próxima conversación telefónica, pon atención en acompasar a la otra persona igualando la velocidad y volumen de la voz.
Presta atención a cómo te sientes en la conversación y cómo esta evoluciona.

Día 3) Distancia óptima
Practica una “danza” con otro invadiendo sutilmente la distancia óptima de él desde el lenguaje corporal. Esto puede ser incómodo para ti, lo sé. Tómalo como un ejercicio social. A medida que avanza la conversación, acércate hasta que notes cómo el otro se mueve. Observa sus sutiles movimientos.

Día 4)  Acompasar  y entrar en rapport con un grupo
Busca dos o tres personas que estén conversando, identifica quién lidera la conversación y acompasa a esta persona hasta que puedas incluirte exitosamente en la conversación.